Mi cartera está compuesta en un 40% por renta fija. En la visión del mercado hablé de las posibilidades de la renta fija corporativa para este año sobre todo teniendo en cuenta que la deuda pública está dando cada vez menos rentabilidad e incluso en algunos casos hasta rentabilidad negativa.
Vamos a seleccionar un fondo de inversión de Renta fija corporativa. Para seleccionar los fondos de inversión tenemos varios comparadores con los que poder encontrar el fondo que mejor se adapta a nuestro objetivo. Puedes utilizar comparadores especializados como Morningstar o quefondos.com o más generalistas como iahorro.com Yo suelo utilizar el de Morningstar.
Utilizaremos la herramienta “Buscador avanzado de fondos de inversión” para filtrar lo máximo posible los fondos de inversión para adaptarlos a lo que nosotros buscamos.

- Buscaremos un fondo de inversión de la categoría Renta fija corporativa EUR.
- Rating Morningstar de cuatro y cinco estrellas.
- En Cartera del fondo buscaremos una cartera de calidad crediticia media y de exposición media baja a los tipos de interés. Esto lo seleccionaremos pinchando en el Morningstar style box correspondiente a renta fija
- Inversión inicial mínima menor de 2000 euros.
El resto de los parametros los podemos dejar como vienen por defecto. El buscador ha encontrado 18 fondos que cumplen estas características. Pinchamos en búsqueda y nos aparecen los fondos de inversión.

Ordenaremos los fondos por su TER, para ver cual es más caro y cual más barato. Aunque esto es importante, no debe ser determinante. Hay que ver si la comisión que cobra un fondo se traduce en una buena gestión y una buena rentabilidad.
Pinchando en la pestaña rentabilidad podremos ver el comportamiento de la rentabilidad de los fondos seleccionados. Compararemos el comportamiento de cada uno de ellos en el corto y el largo plazo. Igualmente en la pestaña corto plazo podremos ver el comportamiento de los fondos desde 1 día a 6 meses.
Cuando hayamos decidido dos o tres fondos que nos parecen interesantes, debemos entrar en la ficha de cada uno para ver en profundidad el comportamiento de cada fondo y su composición.
De los 18 fondos seleccionados habría 3 interesantes :
Invesco Euro Corporate Bond
M&G European Corporate Bond A EUR Acc
Schroder ISF Global Corporate Bond A EUR Hdg Acc
De estos tres el más barato es el M&G aunque también su comportamiento es discreto. Sobre todo por la composición de su cartera en la que hay una menor exposición a empresas del sector financiero.
El fondo de Schroder tiene un TER elevado y sin embargo su rentabilidad no es demasiado importante.
El que más me convence aunque tiene mucha volatilidad es el fondo de Invesco. No es muy barato pero tiene un comportamiento bastante consistente en todos los marcos temporales. La volatilidad podría ser un problema, pero creo que actualmente un poco más de riesgo puede dar un plus a nuestra cartera.
Invertimos con fecha del lunes un 15% de nuestra cartera en el Invesco Euro Corporate Bond.
¿Qué fondo de inversión habrías seleccionado tú?
En las últimos meses las acciones preferentes han sido protagonistas en los medios de comunciación al descubrirse cómo algunos bancos habían colocado a inversores muy conservadores este producto como si fueran depósitos. Las preferentes son productos de riesgo y de una cierta complejidad. Debemos tener muy claro antes de hacer cualquier inversión que tenemos que conocer bien el producto que adquirimos para evitarnos problemas. Pero ¿Qué son las acciones o participaciones preferentes?
¿Qué son las acciones o participaciones preferentes?
Son emisiones de deuda perpetua realizadas por empresas. Es decir el inversor le presta dinero a la empresa a cambio de un interés pactado pero sin un vencimiento determinado. Al ser una emisión perpetua la empresa no está obligada a devolver ese dinero.
Están más cerca de las acciones que de los depósitos. La única manera de recuperar la inversión es vender las participaciones en el mercado secundario. El precio en el mercado secundario de renta fija fluctúa igual que puede hacerlo el de las acciones en la bolsa, pero con el inconveniente de que es mucho menos líquido y por tanto es más difícil deshacerte de tu inversión.
La venta en el mercado de tus acciones preferentes normalmente será a un precio inferior al de compra. Por lo que puedes perder parte de la inversión.
Como no son depósitos no están protegidos por el Fondo de garantía de depósitos por lo que en caso de quiebra de la empresa podemos perder todo nuestro dinero.
La empresa no está obligada a pagar los intereses si no tiene beneficios. Además en caso de que la empresa quiebre seremos de los últimos en cobrar por lo que tenemos muchas posibilidades de quedarnos sin nuestro dinero.
En definitiva un producto con un riesgo similar a las acciones pero mucho menos liquido. El interés que nos ofrecen en las emisiones no suele compensar el riesgo que se asume.

¿Qué hacer si ya las tenemos?
Si nos hemos sentido engañados por quien nos vendió un producto que no entendíamos como si fueran depósitos, deberíamos poner una denuncia. La denuncia la podemos interponer bien a nivel individual o informarnos en organizaciones como adicae para establecer una denuncia conjunta.
Aceptar el plan que nos propone la entidad con la que tenemos las participaciones preferentes. Que actualmente van desde el canje por acciones, bonos o deuda a largo plazo. Deberemos estudiar bien la oferta que nos hace la entidad para ver si nos interesa el cambio. La forma más fácil de recuperar la inversión sería la conversión en acciones que puedan ser vendidas fácilmente en la bolsa.
Mantener las acciones o participaciones preferentes.
Venderlas en el mercado secundario. Esta es la peor de las soluciones ya que los precios de estas participaciones cotizan con descuentos importantes por lo que perderemos gran parte del capital que hemos invertido.
Conclusión
El problema de las acciones preferentes nos debe hacer reflexionar sobre la manera de invertir nuestro dinero.
No debemos adquirir ningún producto que no conozcamos al 100%. No vale que nos digan en la sucursal “Es como un…” Si no es un depósito no es un depósito.
En caso de que queramos probar nuevos productos financieros deberemos investigar todos los pros y los contras de ese producto por nosotros mismos y si tenemos alguna duda no comprarlo.
En definitiva nunca inviertas en algo que no conoces.
Bueno, ya tenemos una visión del mercado para 2012 y el siguiente paso debe ser estructurar nuestra cartera de inversión conforme a nuestro perfil y a la situación del mercado.
Para crear una cartera de inversión tenemos que responder a cuatro preguntas básicas:
1. Determinar nuestro perfil inversor.
Tenemos que determinar nuestra aversión al riesgo y conforme a ella elegir nuestro perfil de inversor. Fundamentalmente podemos dividirlo en tres perfiles básicos: Conservador, medio y agresivo. Obviamente cuanto más agresivo sea nuestro perfil mayor rentabilidad podemos conseguir pero también tenemos mayores posibilidades de perder nuestro dinero. Cada inversor tiene que determinar cuanto dinero está dispuesto a perder sin que le suponga un dolor insoportable. Lo fundamental en la inversión es estar cómodo con nuestras operaciones y eso solo se consigue sufriendo lo menos posible.
2. Determinar los objetivos de rentabilidad y plazo de inversión.
Conforme a nuestro perfil de inversor deberemos ajustar la rentabilidad que queremos conseguir y el plazo en el que haremos nuestras inversiones. No será lo mismo una inversión a un día que a cinco años. Tanto la forma de invertir como los productos en los que posicionarse serán muy distintos. Nuestros objetivos deben ser realistas. Tenemos que tener muy claro que nuestro objetivo de rentabilidad será más bajo cuanto menos riesgo asumamos.
3. Diversificar tanto en activos o productos, como en países o sectores.
La diversificación nos permite aprovecharnos de las oportunidades de inversión que se produzcan, pero también cubrir nuestro riesgo con activos de diferentes tipos. La diversificación también debe llegar a los distintos productos de inversión, cada uno de ellos tiene sus cosas buenas y debemos aprovecharnos de ellas, dependiendo del momento.
4. Fiscalidad
Aunque la fiscalidad no debe ser un argumento principal a al hora de invertir si que debe ser considerado a la hora de elegir entre varios productos o activos cuando vamos a hacer una inversión.
Estructura de mi cartera
Con estos conceptos básicos y aprovechando el inicio de este blog voy a realizar todas mis operaciones sobre una cartera de 60.000 €. Esto nos facilitará ver los progresos que vamos realizando con nuestras distintas inversiones.
Bueno pues vamos a determinar la estructura de la cartera.
Mi perfil inversor es medio-agresivo. Esto supone sobreponderar la renta variable sobre la renta fija. Normalmente el porcentaje de renta fija en mi cartera suele estar sobre un 40%, por lo que la renta varible suele ser de entorno a un 60%. El porcentaje de renta variable es el que suele flucturar dependiendo de la situación del mercado. El dinero que no está invertido en renta variable se tranfiere a cash. Para cualquier oportunidad que surja en renta variable estamos preparados para aprovecharlo con la liquidez.
El plazo de inversión en el que me muevo depende mucho de la situación del mercado y de como vayan las operaciones. Pero podríamos decir que no suelo utilizar el intradía, las operaciones pueden ir de varios días a meses. Mi cartera suele ser muy activa por lo que si una operación va bien la mantengo hasta que deja de funcionar, pero si va mal también corto rápidamente. El rebalanceo de la cartera suelo hacerlo trimestralmente, aunque si veo un cambio de tendencia en el mercado puedo modificarla en cualquier momento. El objetivo de rentabilidad esperada es de un 10% anual.
Creo que una de las mejores maneras de mantener una cartera de inversión es la diversificación. En productos, utilizando los que más ventajas me proporcionen en cada una de las operaciones, así suelo utilizar, acciones, ETF’s, fondos de inversión. Pero también en sectores, zonas geográficas y activos .
Con todo esto la estructura de la cartera queda de la siguiente forma:
Renta fija: 40% — 24.000 €
Renta variable: 20% — 12.000 €
Liquidez: 40% — 24.000 €
Objetivo de rentabilidad anual 10%
¿Qué estructura de cartera teneis vosotros?
Bueno, creo que la mejor manera de comenzar a invertir es antes de nada hacer un estudio aunque sea mínimo de cómo está el mercado. Si tenemos una idea de como se mueve en este momento el mercado podremos lanzar una hipótesis sobre la que construir nuestra cartera. Necesitaremos decidir la cantidad de renta fija y renta variable que compondrá nuestra cartera, los paises en los que invertiremos o los sectores en los que estaremos presentes. Este planteamiento inicial deberemos ir modificándolo conforme vayamos detectando en el mercado movimientos hacia uno u otro tipo de activo.
Vamos a hacer una visión rápida y general de lo podemos esperar de los mercados durante el 2012. Esta es mi visión del mercado que puede ser distinta de la vuestra, ni mejor ni peor, pero bueno alguna hay que tener.
Hay dos elementos que seguirán marcando el próximo año; uno la crisis de deuda en Europa y otro la posible recesión tanto en Europa como Estados Unidos y el resto de los paises. Visto lo visto es difícil que cualquiera de las dos situaciones se solucionen durante el año que comienza. Ambos problemas son lentos de arreglar. Podremos ver ciertas mejoras si los políticos deciden tomar medidas contra ambos problemas pero aún así no espero que estas medidas sean la panacea.
Europa todavía no ha logrado contener la crisis de deuda que pese a comenzar sólo en algunos países, poco a poco se ha ido extendiendo a gran parte de la zona Euro. Las rebajas de calificación de S&P del día 13 de enero en la que se incluye una bajada en el rating de Francia ha dejado al descubierto que las medidas que se están tomando en Europa no son suficientes. Europa debería empezar a reinventarse, pero eso todavía está muy lejos. La crisis de deuda seguirá afectando a la renta variable que debería continuar con mucha volatilidad por la incertidumbre que provoca la deuda soberana de muchos países. Mientras no haya noticias que vayan en el buen camino la bolsa debería mantenerse lateral bajista. Que Europa está mal lo conoce todo el mercado, hasta que no se produzcan noticias relevantes tanto buenas como malas la renta variable no encontrará una tendencia clara.
El problema de la recesión no solo afecta a la zona Euro sino que los Estados Unidos miran de reojo la posibilidad de que su economía entre en recesión. Cada vez está más claro que hay una distancia muy grande entre Europa y Estados Unidos a nivel económico y político. Este factor podría ser aprovechado a la hora de invertir. Tal y como están las cosas espero un mejor comportamiento de los americanos que de Europa y esto se debería reflejar en la renta variable a ambos lados del Atlántico.
Los paises emergentes tampoco parece que vayan a funcionar mucho mejor. El freno en las exportaciones van a ralentizar las economías de estos paises igual que ha pasado durante el 2011. El Euro mientras no se solucionen los problemas europeos debería seguir débil frente al Dólar.
Con todo esto mi visión de momento es pesimista con respecto a la renta variable. Reduciría el peso de la renta variable en mi cartera hasta que la volatilidad se rebaje y podamos vislumbrar una tendencia alcista clara. Si entramos en valores de renta variable creo que sería mejor hacerlo en Estados Unidos que en Europa. Si lo hiciéramos en Europa mi elección podría ser Alemania y practicamente reduciría casi toda mi exposición a la renta variable española.
Con respecto a la Renta fija la espectativa de bajada de tipos del Banco Central Europeo tampoco va a hacer demasiado atractiva la inversión en este tipo de activos. Quizás si las empresas comienzan a repuntar podríamos considerar la renta fija corporativa, siempre en empresas grandes y solventes. Otra idea que podría ser interesante de valorar es la compra de deuda española si como parece aumenta la prima de riesgo, el sobre coste que va a tener que pagar el estado español nos puede favorecer para conseguir una mayor rentabilidad.
Creo que este segundo post me está quedando un poco largo. De todas maneras todo esto lo iremos viendo durante 2012, un año en el que tendremos oportunidades de inversión pero habrá que trabajar duro para detectarlas.
¿Cual es vuestro planteamiento financiero para el 2012?
