Publicado por Pedro el 21, marzo , 2012

En las últimas semanas muchos inversores se han sentido engañados por sus entidades financieras en la contratación de Acciones preferentes vendidas como si fueran plazos fijos. Como vimos en el post dedicado a las Participaciones preferentes, estos productos son deuda perpetua por lo que en teoría no tienen obligación de devolver el dinero invertido. Ante la alarma social que se ha producido, por las malas prácticas bancarias, las entidades financieras están canjeando las acciones preferentes por acciones, o deuda a largo plazo.

Aunque las entidades financieras no han actuado bien en la colocación de estos productos a personas que no los entendían y desconocían el riesgo que comportaban, los inversores tenemos la obligación de informarnos y tener claro que no debemos invertir en productos que no entendemos y no fiarnos sin más de lo que nos ofrezca el gestor de nuestra oficina bancaria.

Para evitar situaciones como la de las acciones preferentes es importante que tengamos en cuenta 10 consejos antes de contratar un producto financiero.

1. Tener claro nuestro perfil inversor y en qué queremos invertir.

Nuestro gestor debe saber desde el principio qué es lo que queremos. Es fundamental que sepa cual es nuestro perfil inversor y el tipo de producto que estamos buscando.

2. Obtener toda la información posible de nuestro gestor.

Escuchar bien las explicaciones que nos hace del producto el gestor de nuestra oficina y hacerle todas las preguntas que sean necesarias hasta que entendamos lo que nos está ofreciendo.

3. No caer en argucias comerciales.

Huir si en la conversación aparece la frase “es como…”. Si es un depósito es un depósito sino no lo es. Será otra cosa pero no será un depósito.

4. Pedirle al gestor que nos dé un folleto informativo del producto.

El folleto debería contener todas las características del producto y con eso podremos estudiar con más tiempo en lo que vamos a invertir. Además ese folleto nos servirá para reclamar en caso que el prod

5. Evitar la compra por impulso

No contratar el producto en el mismo momento en que nos lo explican. Cuanto más impulsiva sea nuestra decisión más fácil es que el producto no sea lo que necesitamos. Es mejor volver otro día después de habernos informado y meditado nuestra decisión.

6. Buscar información del producto.

Si seguimos sin tenerlo claro podemos acercarnos a alguna asociación de consumidores especialistas en productos bancarios y preguntar por el producto que nos han ofrecido para ver si lo que nos dicen coincide con lo que nosotros hemos entendido.

7. Buscar y comparar.

Buscar otros productos similares y en otras entidades. No estamos casados con nuestra entidad bancaria podemos comprobar si otros bancos tienen productos más interesantes para nosotros.

8. Huir de las modas y los consejos de amigos.

Que de un producto se hable mucho en los medios de comunicación o nos lo aconsejen nuestros amigos no quiere decir que sea bueno para nosotros. Lo mejor es que tomemos la decisión de compra por nosotros mismos.

9.  Comprobar si el producto se adapta a nuestras necesidades y objetivos de inversión.

Una vez que tenemos toda la información compararemos los productos para seleccionar el que mejor se adapte a nuestros objetivos y perfil.

10. No contratar si no estamos convencidos.

Y sobre todo si seguimos sin tenerlo claro no contratar. Seguro que habrá otros productos más interesantes más adelante.

Todo se resumen en un principio básico en el mundo de la inversión, No inviertas en algo que no conoces bien. Informate, compara e invierte en los productos que se adapten a tu perfil inversor.

Publicado por Pedro el 19, febrero , 2012

 

En las últimos meses las acciones preferentes han sido protagonistas en los medios de comunciación al descubrirse cómo algunos bancos habían colocado a inversores muy conservadores este producto como si fueran depósitos. Las preferentes son productos de riesgo y de una cierta complejidad. Debemos tener muy claro antes de hacer cualquier inversión que tenemos que conocer bien el producto que adquirimos para evitarnos  problemas. Pero ¿Qué son las acciones o participaciones preferentes?

 

¿Qué son las acciones o participaciones preferentes?

Son emisiones de deuda perpetua realizadas por empresas. Es decir el inversor le presta dinero a la empresa a cambio de un interés pactado pero sin un vencimiento determinado. Al ser una emisión perpetua la empresa no está obligada a devolver ese dinero.

Están más cerca de las acciones que de los depósitos. La única manera de recuperar la inversión es vender las participaciones en el mercado secundario. El precio en el mercado secundario de renta fija fluctúa igual que puede hacerlo el de las acciones en la bolsa, pero con el inconveniente de que es mucho menos líquido y por tanto es más difícil deshacerte de tu inversión.

La venta en el  mercado de tus acciones preferentes normalmente será a un precio inferior al de compra.  Por lo que puedes perder parte de la inversión.

Como no son depósitos no están protegidos por el Fondo de garantía de depósitos por lo que en caso de quiebra de la empresa podemos perder todo nuestro dinero.

La empresa no está obligada a pagar los intereses si no tiene beneficios. Además en caso de que la empresa quiebre seremos de los últimos en cobrar por lo que tenemos muchas posibilidades de quedarnos sin nuestro dinero.

En definitiva un producto con un riesgo similar a las acciones pero mucho menos liquido. El interés que nos ofrecen en las emisiones no suele compensar el riesgo que se asume.

 

Qué son las participaciones preferentes

 

¿Qué hacer si ya las tenemos?

Si nos hemos sentido engañados por quien nos vendió un producto que no entendíamos como si fueran depósitos, deberíamos poner una denuncia. La denuncia la podemos interponer bien a nivel individual o informarnos en organizaciones como adicae para establecer una denuncia conjunta.

Aceptar el plan que nos propone la entidad con la que tenemos las participaciones preferentes. Que actualmente van desde el canje por acciones, bonos o deuda a largo plazo. Deberemos estudiar bien la oferta que nos hace la entidad para ver si nos interesa el cambio. La forma más fácil de recuperar la inversión sería la conversión en acciones que puedan ser vendidas fácilmente en la bolsa.

Mantener las acciones o participaciones preferentes.

Venderlas en el mercado secundario. Esta es la peor de las soluciones ya que los precios de estas participaciones cotizan con descuentos importantes por lo que perderemos gran parte del capital que hemos invertido.

 

Conclusión

El problema de las acciones preferentes nos debe hacer reflexionar sobre la manera de invertir nuestro dinero.

No debemos adquirir ningún producto que no conozcamos al 100%. No vale que nos digan en la sucursal “Es como un…” Si no es un depósito no es un depósito.

En caso de que queramos probar nuevos productos financieros deberemos investigar todos los pros y los contras de ese producto por nosotros mismos y si tenemos alguna duda no comprarlo.

En definitiva nunca inviertas en algo que no conoces.

 

Publicado por Pedro el 22, enero , 2012

 

Bueno, ya tenemos una visión del mercado para 2012 y el siguiente paso debe ser estructurar nuestra cartera de inversión conforme a  nuestro perfil y a la situación del mercado.

Para crear una cartera de inversión tenemos que responder a cuatro preguntas básicas:

1. Determinar nuestro perfil inversor.

Tenemos que determinar nuestra aversión al riesgo y conforme a ella elegir nuestro perfil de inversor. Fundamentalmente podemos dividirlo en tres perfiles básicos: Conservador, medio y agresivo. Obviamente cuanto más agresivo sea nuestro perfil mayor rentabilidad podemos conseguir pero también tenemos mayores posibilidades de perder nuestro dinero. Cada inversor tiene que determinar cuanto dinero está dispuesto a perder sin que le suponga un dolor insoportable. Lo fundamental en la inversión es estar cómodo con nuestras operaciones y eso solo se consigue sufriendo lo menos posible.

2. Determinar los objetivos de rentabilidad y plazo de inversión.

Conforme a nuestro perfil de inversor deberemos ajustar la rentabilidad que queremos conseguir y el plazo en el que haremos nuestras inversiones. No será lo mismo una inversión a un día que a cinco años. Tanto la forma de invertir como los productos en los que posicionarse serán muy distintos.  Nuestros objetivos deben ser realistas. Tenemos que tener muy claro que nuestro objetivo de rentabilidad será más bajo cuanto menos riesgo asumamos.

3. Diversificar tanto en activos o productos, como en países o sectores.

La diversificación nos permite aprovecharnos de las oportunidades de inversión que se produzcan, pero también cubrir nuestro riesgo con activos de diferentes tipos. La diversificación también debe llegar a los distintos productos de inversión, cada uno de ellos tiene sus cosas buenas y debemos aprovecharnos de ellas, dependiendo del momento.

4. Fiscalidad

Aunque la fiscalidad no debe ser un argumento principal a al hora de invertir si que debe ser considerado a la hora de elegir entre varios productos o activos cuando vamos a hacer una inversión.

 

Estructura de mi cartera

Con estos conceptos básicos y aprovechando el inicio de este blog voy a realizar todas mis operaciones sobre una cartera de 60.000 €. Esto nos facilitará ver los progresos que vamos realizando con nuestras distintas inversiones.

Bueno pues vamos a determinar la estructura de la cartera.

Mi perfil inversor es medio-agresivo. Esto supone sobreponderar la renta variable sobre la renta fija. Normalmente el porcentaje de renta fija en mi cartera suele estar sobre un 40%, por lo que la renta varible suele ser de entorno a un 60%. El porcentaje de renta variable es el que suele flucturar dependiendo de la situación del mercado. El dinero  que no está invertido en renta variable se tranfiere a cash. Para cualquier oportunidad que surja en renta variable estamos preparados para aprovecharlo con la liquidez.

El plazo de inversión en el que me muevo depende mucho de la situación del mercado y de como vayan las operaciones. Pero podríamos decir que no suelo utilizar el intradía, las operaciones pueden ir de varios días a meses. Mi cartera suele ser muy activa por lo que si una operación va bien la mantengo hasta que deja de funcionar, pero si va mal también corto rápidamente. El rebalanceo de la cartera suelo hacerlo trimestralmente, aunque si veo un cambio de tendencia en el mercado puedo modificarla en cualquier momento. El objetivo de rentabilidad esperada es de un 10% anual.

Creo que una de las mejores maneras de mantener una cartera de inversión es la diversificación. En productos, utilizando los que más ventajas me proporcionen en cada una de las operaciones, así suelo utilizar, acciones, ETF’s, fondos de inversión. Pero también en sectores, zonas geográficas y activos .

Con todo esto la estructura de la cartera queda de la siguiente forma:

Renta fija: 40% — 24.000 €
Renta variable: 20% — 12.000 €
Liquidez: 40% — 24.000 €

Objetivo de rentabilidad anual 10%

¿Qué estructura de cartera teneis vosotros?

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