Publicado por Pedro el 04, febrero , 2012

Una vez  tenemos decididos los activos en los que vamos a invertir conforme al análisis que hemos realizado en la creacción de nuestra cartera y hemos decidido que el producto en el que nos interesa realizar la inversión es un fondo de inversión, tendremos que tener en cuenta una serie de puntos importantes para seleccionar bien el fondo que más se adapta a nuestros objetivos.

1. Leer la política de inversión del fondo e investigar el “Currículum” del gestor.

Es fundamental saber donde invierte el fondo tanto en activos como en países y comprobar si esa política se corresponde con el objetivo que tenemos nosotros para nuestra cartera. Si no tenemos esto en cuenta puede que sin quererlo sobreponderemos algún sector, país o activo estropeando así nuestra cartera.

2. Comprobar su comportamiento en los últimos años y asegurarnos que ha batido el mercado de una manera consistente. Si no es así puede que sea mejor elegir un fondo que replique un índice o un ETF.

3. Estudiar cómo se ha comportado el fondo de inversión en comparación con otros de su  misma categoría. La comparativa debería hacerse en períodos de uno, tres y cinco si es posible.

4. Comisiones.

Lo ideal sería que el fondo cobrara comisiones sólo si obtiene beneficios o cumple batiendo a su índice de referencia, pero eso no es lo habitual y las gestoras cobran comisiones fijas pase lo que pase. Tendremos que buscar los fondos de inversión que tenga un TER (total de gastos del fondo) menor.

5. Comprobar en qué divisa está el fondo y en caso de ser en una divisa distinta al Euro saber si tiene la divisa cubierta o no. Una mala elección en este punto puede hacer que lo que pudiéramos ganar con los activos que hemos seleccionado lo perdamos porque la divisa funciona en nuestra contra.

6. Utiliza herramientas como las que disponen webs como Morningstar para estudiar las características de todos los fondos de inversión

En definitiva debemos encontrar un fondo que tenga unas comisiones no demasiado altas, que haya batido con asiduidad el mercado, tanto en los buenos momentos como en los malos y que su política de inversión se adapte a tu objetivo de inversión.

Publicado por Pedro el 28, enero , 2012

Hay decenas de instrumentos de inversión que podemos utilizar para conseguir nuestros objetivos de rentabilidad y nuestra estrategia de inversión. Dos de los más utilizados son los fondos de inversión y los ETF. Ambos son similares pero a la vez muy distintos. Los dos son fondos de inversión pero los ETF tienen como peculiaridad que están cotizados en los mercados.

Un fondo de inversión es una institución que reune dinero de multiples inversores (partícipes) y lo invierte en distintos activos  e instrumentos mediante una sociedad gestora,  conforme a las pautas que se establecen en su reglamento de gestión.

Un ETF(Exchange-Traded Funds) es un fondo de inversión que cotiza en la bolsa por lo que sus participaciones se puede comprar y vender como si fueran acciones.

Ventajas de los ETF

- Al estar cotizado en la bolsa de valores podemos utilizar todas las herramientas que usamos para comprar y vender acciones (stop-loss, órdenes limitadas…)

- Sabemos el precio al que vamos a comprar el ETF en el momento que lo vamos a adquirir. No tenemos que esperar al cierre de la sesión para saber el precio como sucede en los fondos de inversión.

- Podemos utilizar gráficos y análisis técnico para determinar el momento más optimo para entrar en el ETF.

- Las comisiones de los ETF son generalmente más bajas que las de los fondos de inversión. Aunque tienen como desventaja que debes pagar además las comisiones de compra y venta del ETF como si fuera una acción, además de las comisiones por la cuenta de valores.

- Los ETF pueden pagar dividendos.

La mayor ventaja de los fondos de inversión es su fiscalidad. Los fondos solo tributan cuando son vendidos por lo que puedes traspasar tu dinero de un fondo a otro sin tributar por ello, mientras que los ETF tributan cada vez que los vendes aunque luego adquieras otro.

Muy bien, pero ¿Qué elijo a la hora de invertir, un  Fondo de inversión o un  ETF?

Depende. Ya se que la respuesta te va a parecer evasiva pero es así.

Los ETF te permiten una mayor flexibilidad y control de tu inversión al poder comprar y vender en cualquier momento. Pero no puedes cambiar de ETF sin tener que tributar a hacienda.

Los ETF tienen una comisión menor que los fondos de inversión. Pero en la compra del ETF tienes que añadir también los gastos de compra, venta y mantenimiento.

Todo dependerá de nuestra forma de invertir y del tiempo que queramos mantener nuestra inversión.

Antes de tomar la decisión deberemos comparar los dos productos teniendo en cuenta su política de inversión, sus comisiones y el comportamiento que han tenido en momentos de bonanza y de crisis.

Si nos gusta mover nuestro dinero con frecuencia de un fondo a otro será mejor utilizar un fondo de inversión para evitar la tributación a hacienda. Si por el contrario tu inversión es la de comprar y mantener por lo general pagarás menos comisiones en un ETF que en un fondo de inversión.

¿Qué utilizais vosotros ETF o Fondos de inversión?

Publicado por Pedro el 22, enero , 2012

 

Bueno, ya tenemos una visión del mercado para 2012 y el siguiente paso debe ser estructurar nuestra cartera de inversión conforme a  nuestro perfil y a la situación del mercado.

Para crear una cartera de inversión tenemos que responder a cuatro preguntas básicas:

1. Determinar nuestro perfil inversor.

Tenemos que determinar nuestra aversión al riesgo y conforme a ella elegir nuestro perfil de inversor. Fundamentalmente podemos dividirlo en tres perfiles básicos: Conservador, medio y agresivo. Obviamente cuanto más agresivo sea nuestro perfil mayor rentabilidad podemos conseguir pero también tenemos mayores posibilidades de perder nuestro dinero. Cada inversor tiene que determinar cuanto dinero está dispuesto a perder sin que le suponga un dolor insoportable. Lo fundamental en la inversión es estar cómodo con nuestras operaciones y eso solo se consigue sufriendo lo menos posible.

2. Determinar los objetivos de rentabilidad y plazo de inversión.

Conforme a nuestro perfil de inversor deberemos ajustar la rentabilidad que queremos conseguir y el plazo en el que haremos nuestras inversiones. No será lo mismo una inversión a un día que a cinco años. Tanto la forma de invertir como los productos en los que posicionarse serán muy distintos.  Nuestros objetivos deben ser realistas. Tenemos que tener muy claro que nuestro objetivo de rentabilidad será más bajo cuanto menos riesgo asumamos.

3. Diversificar tanto en activos o productos, como en países o sectores.

La diversificación nos permite aprovecharnos de las oportunidades de inversión que se produzcan, pero también cubrir nuestro riesgo con activos de diferentes tipos. La diversificación también debe llegar a los distintos productos de inversión, cada uno de ellos tiene sus cosas buenas y debemos aprovecharnos de ellas, dependiendo del momento.

4. Fiscalidad

Aunque la fiscalidad no debe ser un argumento principal a al hora de invertir si que debe ser considerado a la hora de elegir entre varios productos o activos cuando vamos a hacer una inversión.

 

Estructura de mi cartera

Con estos conceptos básicos y aprovechando el inicio de este blog voy a realizar todas mis operaciones sobre una cartera de 60.000 €. Esto nos facilitará ver los progresos que vamos realizando con nuestras distintas inversiones.

Bueno pues vamos a determinar la estructura de la cartera.

Mi perfil inversor es medio-agresivo. Esto supone sobreponderar la renta variable sobre la renta fija. Normalmente el porcentaje de renta fija en mi cartera suele estar sobre un 40%, por lo que la renta varible suele ser de entorno a un 60%. El porcentaje de renta variable es el que suele flucturar dependiendo de la situación del mercado. El dinero  que no está invertido en renta variable se tranfiere a cash. Para cualquier oportunidad que surja en renta variable estamos preparados para aprovecharlo con la liquidez.

El plazo de inversión en el que me muevo depende mucho de la situación del mercado y de como vayan las operaciones. Pero podríamos decir que no suelo utilizar el intradía, las operaciones pueden ir de varios días a meses. Mi cartera suele ser muy activa por lo que si una operación va bien la mantengo hasta que deja de funcionar, pero si va mal también corto rápidamente. El rebalanceo de la cartera suelo hacerlo trimestralmente, aunque si veo un cambio de tendencia en el mercado puedo modificarla en cualquier momento. El objetivo de rentabilidad esperada es de un 10% anual.

Creo que una de las mejores maneras de mantener una cartera de inversión es la diversificación. En productos, utilizando los que más ventajas me proporcionen en cada una de las operaciones, así suelo utilizar, acciones, ETF’s, fondos de inversión. Pero también en sectores, zonas geográficas y activos .

Con todo esto la estructura de la cartera queda de la siguiente forma:

Renta fija: 40% — 24.000 €
Renta variable: 20% — 12.000 €
Liquidez: 40% — 24.000 €

Objetivo de rentabilidad anual 10%

¿Qué estructura de cartera teneis vosotros?

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