Cómo evitar que los bancos nos coloquen productos que no queremos

En las últimas semanas muchos inversores se han sentido engañados por sus entidades financieras en la contratación de Acciones preferentes vendidas como si fueran plazos fijos. Como vimos en el post dedicado a las Participaciones preferentes, estos productos son deuda perpetua por lo que en teoría no tienen obligación de devolver el dinero invertido. Ante la alarma social que se ha producido, por las malas prácticas bancarias, las entidades financieras están canjeando las acciones preferentes por acciones, o deuda a largo plazo.

Aunque las entidades financieras no han actuado bien en la colocación de estos productos a personas que no los entendían y desconocían el riesgo que comportaban, los inversores tenemos la obligación de informarnos y tener claro que no debemos invertir en productos que no entendemos y no fiarnos sin más de lo que nos ofrezca el gestor de nuestra oficina bancaria.

Para evitar situaciones como la de las acciones preferentes es importante que tengamos en cuenta 10 consejos antes de contratar un producto financiero.

1. Tener claro nuestro perfil inversor y en qué queremos invertir.

Nuestro gestor debe saber desde el principio qué es lo que queremos. Es fundamental que sepa cual es nuestro perfil inversor y el tipo de producto que estamos buscando.

2. Obtener toda la información posible de nuestro gestor.

Escuchar bien las explicaciones que nos hace del producto el gestor de nuestra oficina y hacerle todas las preguntas que sean necesarias hasta que entendamos lo que nos está ofreciendo.

3. No caer en argucias comerciales.

Huir si en la conversación aparece la frase “es como…”. Si es un depósito es un depósito sino no lo es. Será otra cosa pero no será un depósito.

4. Pedirle al gestor que nos dé un folleto informativo del producto.

El folleto debería contener todas las características del producto y con eso podremos estudiar con más tiempo en lo que vamos a invertir. Además ese folleto nos servirá para reclamar en caso que el prod

5. Evitar la compra por impulso

No contratar el producto en el mismo momento en que nos lo explican. Cuanto más impulsiva sea nuestra decisión más fácil es que el producto no sea lo que necesitamos. Es mejor volver otro día después de habernos informado y meditado nuestra decisión.

6. Buscar información del producto.

Si seguimos sin tenerlo claro podemos acercarnos a alguna asociación de consumidores especialistas en productos bancarios y preguntar por el producto que nos han ofrecido para ver si lo que nos dicen coincide con lo que nosotros hemos entendido.

7. Buscar y comparar.

Buscar otros productos similares y en otras entidades. No estamos casados con nuestra entidad bancaria podemos comprobar si otros bancos tienen productos más interesantes para nosotros.

8. Huir de las modas y los consejos de amigos.

Que de un producto se hable mucho en los medios de comunicación o nos lo aconsejen nuestros amigos no quiere decir que sea bueno para nosotros. Lo mejor es que tomemos la decisión de compra por nosotros mismos.

9.  Comprobar si el producto se adapta a nuestras necesidades y objetivos de inversión.

Una vez que tenemos toda la información compararemos los productos para seleccionar el que mejor se adapte a nuestros objetivos y perfil.

10. No contratar si no estamos convencidos.

Y sobre todo si seguimos sin tenerlo claro no contratar. Seguro que habrá otros productos más interesantes más adelante.

Todo se resumen en un principio básico en el mundo de la inversión, No inviertas en algo que no conoces bien. Informate, compara e invierte en los productos que se adapten a tu perfil inversor.